El pasado martes 2 de agosto, dos vigilantes de seguridad sufrieron un golpe de calor mientras realizaban su trabajo en las instalaciones del CLI zona franca de correos, en Barcelona.
Esto fue debido a que en plena ola de calor, la dirección del centro logístico se negó a aumentar la potencia del sistema de refrigeración para bajar la temperatura de las instalaciones, que ya estaban a más de 32 º.
Los vigilantes que sufrieron el golpe de calor trabajaban en el control de rayos X, y debido al funcionamiento de está pesada y compleja maquinaria se generaba aún más calor en su zona de trabajo. Los vigilantes realizaban su trabajo soportando temperaturas de 38 º, y la dirección del CLI no quiso compensar este aumento de temperatura producido por los escáneres, ni reforzó la zona con otros sistemas de refrigeración que mejoraran las penosas condiciones de trabajo de los vigilantes de seguridad.
Finalmente el calor excesivo afectó gravemente a dos de los vigilantes, provocando en uno de ellos un grave golpe de calor, y este debió ser evacuado por el sistema de emergencias médicas ( SEM ).
RoS presento una denuncia ese mismo día ante inspección de trabajo por estos hechos, y debido a la gravedad de lo ocurrido los inspectores se personaron en el centro de logística el día 5 de agosto.
Sufre un golpe de calor por las mentiras de la dirección del Cli para ahorrarse dinero
El día 5 de agosto, RoS y varios sindicatos más, nos reunimos junto a la dirección del centro con los inspectores de trabajo, y revisamos las instalaciones. Misteriosamente ese día todo funcionaba perfectamente y el aire acondicionado hasta corregía la elevada temperatura en la zona de trabajo de los vigilantes de seguridad.
Desde RoS hemos solicitado en diversas ocasiones que se tuviese en cuenta el elevado calor que generan las máquinas de rayos x, que se compensará este calor extra con una bajada de temperatura en esa zona de trabajo, pero la dirección del CLI siempre nos decía que el control de los sistemas de refrigeración está centralizado en Madrid, que lo tenían que aprobar en la sede central, y que ellos no podían hacer nada.
Cuál fue nuestra sorpresa, que delante de los inspectores de trabajo se nos comunicó que el control de los sistemas de refrigeración se hace en la planta de mantenimiento en el propio edificio del CLI, una gran mentira que solo buscaba ahorrar dinero sacrificando la salud de los trabajadores.
RoS ha denunciado estas insalubres condiciones a la inspección de trabajo, y lucharemos para que estas mentiras no se queden solo en palabras, tomaremos las acciones necesarias para defender a los trabajadores y llevar ante la justicia a los responsables que han causado esta situación solo por ahorrarse dinero y ganar méritos ante sus superiores a costa de la salud de los vigilantes de seguridad.










